El guardián entre el centeno. Relato de un adolescente

El guardián entre el centeno. Relato de un adolescente

El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye, 1951) es el relato en primera persona de Holden Caulfield, un adolescente estadounidense de diecisiete años que nos muestra la vida desde su perspectiva, un tanto ácida y amarga, en una etapa de su vida en la que está abandonando la adolescencia para adentrarse en la edad adulta. Ataviado con su gorra de caza, se considera a sí mismo «el mentiroso más fantástico que puedan imaginarse» y «un completo analfabeto», aunque lea a Somerset Maugham o a Isak Dinesen. Sus pensamientos críticos consigo mismo, en ocasiones un tanto desencantados de la vida, tristes o semidepresivos, son reflexiones personales sobre todo cuanto le rodea; el cine, sus relaciones personales y familiares, la religión, los adultos, la comida, el dinero o la educación.

gorra_holden_caufield_guardian
guardian-centeno

Pero la novela es sobre todo el duelo del joven Holden por la muerte de su hermano menor Allie. El protagonista es muy crítico consigo mismo y con los demás, ridiculizando diversas situaciones y personajes y lo hace con un lenguaje informal y sencillo que nos acerca tanto a Caulfield, que parece real; es como si la novela la hubiera escrito Holden Caulfield o quizás es que J.D. Salinger se esconde detrás de su personaje: «Empecé a imaginarme muerto y a todos los millones de cretinos que acudirían a mi entierro». Ese lenguaje satírico y coloquial lo encontramos durante toda la novela, como en este párrafo en el que hace alusión a la vida: «Me paso el día entero diciendo que estoy encantado de haberlas conocido a personas que me importan un comino. Pero supongo que si uno quiere seguir viviendo, tiene que decir tonterías de esas».

Esta fue la única novela de J. D. Salinger (Nueva York, 1919 – Cornish, New Hampshire, 2010), del que se cumplieron en 2019 cien años desde su nacimiento. La escribió durante la Segunda Guerra Mundial y la publicó a su regresó a Estados Unidos, en 1951. Su última obra Hapford 16, 1941 se publicó en The New Yorker en 1965. El resto de su obra, que escribió en un apartado y silencioso lugar de New Hampshire, solo lo conoce su hijo y albacea Matt Salinger, actor de cine y productor. A él le queda la ingente tarea de ordenar los manuscritos e innumerables notas del escritor y volver a publicar algo de lo que compuso durante los últimos setenta años de vida. La película Descubriendo a Forrester (2000), de Gus Van Sant (Louisville, 1952) está basada en la vida de J.D. Salinger.

salinger-el-guardian-centeno
jdsalinger-guardian-centeno

Su influencia en otros escritores estadounidenses, como John Updike (Reading, 1932 – Danvers, 2009) o Philip Roth (Newark, 1932 – Manhattan, 2018) ha sido notable. E incluso el grupo de música Guns N’ Roses escribió Catcher in the Rye (2008), inspirada en la novela. Según la edición del periódico El País de 1981, el asesino de John Lennon, Mark David Chapman, «tenía en las manos un ejemplar de la novela de Salinger» y «la llevaba encima el día que disparó contra John Lennon». En definitiva, los temas de la novela, el lenguaje coloquial y cercano con el que se expresa el protagonista, su humanización extrema que llora al hermano muerto, sus críticas a la sociedad adulta y clasista y todos los hechos macabros y continuas referencias a la novela la han convertido en una obra de culto y de imprescindible lectura.

Imágenes extraídas de: Serendipia, Amino.

Post a Comment