Ruta de La barraca de Blasco Ibáñez por Valencia

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Ruta de La barraca de Blasco Ibáñez por Valencia

DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA RUTA:

En esta ruta vamos a seguir la estela literaria de la novela La barraca de Vicente Blasco Ibáñez. Aunque la acción transcurre sobre todo en Alboraia, nos centraremos en la parte de la ciudad de Valencia. Se publicó en 1898 y es un drama rural que describe la vida de los campesinos de la huerta, con personajes enfrentados para sobrevivir a las duras condiciones del campo.

La primera parada es el puente de Serranos, que cruza Batiste Borrull al llegar a Valencia desde Alboraia, tras la muerte de su caballo Morrut. Este puente y las torres de Serranos eran la entrada a la ciudad de las personas que procedían de la comarca de Los Serranos. El actual puente se construyó entre 1518 y 1550 y sustituye al anterior que había destrozado la riada de 1517. En la novela, Batiste, desolado por las desgracias, «llegó a los arrabales de la ciudad y cruzó el puente de Serranos».

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Según la novela, en el puente de Serranos y en el puente del Mar había una pequeña caseta, llamada fielato, donde los funcionarios cobraban impuestos para pasar mercancías a la ciudad y hacían un control sanitario de los alimentos que entraban. Asimismo, al final del puente de Serranos, «a la sombra de altos plátanos», había peluquerías al aire libre con barberos que «arañaban el duro cutis de los parroquianos con rascones espeluznantes».

Las torres de Serranos se construyeron entre 1392 y 1398 y eran una fortificación para defender la ciudad de posibles ataques. Era una de las doce puertas de entrada de la antigua muralla. Se usó para la entrada oficial de reyes y posteriormente también fue una cárcel. Blasco Ibáñez las describe como «ochavadas torres que asomaban sobre la arboleda sus arcadas ojivales, sus barbacanas y la corona de sus almenas». En ellas se detiene Batiste cuando llega a Valencia.

Caminamos por la calle Comte de Trénor y Navellos hasta la plaza de la Virgen. Allí visitamos la Portada de los Apóstoles, que el escritor describe como una puerta «vieja, rojiza, carcomida por los siglos». En ella se reunía el Tribunal de las Aguas (todavía hoy lo hace), el cual gestionaba conflictos derivados del uso del agua de riego entre agricultores de las Comunidades de Regantes de sus acequias. En la novela el protagonista es juzgado por este tribunal cuando es injustamente acusado de regar sus campos sin respetar su turno.

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Desde la plaza de la Virgen podemos ver El Miguelete, un campanario gótico construido entre 1381 y 1429 que tiene 51 metros de altura hasta la terraza y al cual se accede por una estrecha escalera de caracol de 207 escalones. El primer uso de esta torre era avisar a la ciudad del ataque de piratas berberiscos. Blasco Ibáñez se refiere a él: «el reloj de la torre llamada el Miguelete señalaba poco más de las diez».

A pocos metros de las torres de Serranos, en la calle Blanquerías, se puede visitar la Casa-Museo Benlliure. Mariano Benlliure era un pintor valenciano, amigo de Blasco Ibáñez, que ilustró la edición de La barraca de 1929.

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Seguiremos la ruta por el Mercado Central, construido en 1928, por lo que no es el de la novela. Anteriormente existía otro, llamado Mercado Nuevo o de Los Pórticos. Frente a él la plaza era un lugar de múltiples actividades, desde torneos caballerescos, mítines, corridas de toros (hasta 1743) e incluso ejecuciones públicas en la horca. No obstante, resulta muy interesante y recomendable dejarse llevar por los puestos del actual mercado, repletos de colores y sabores.

Finalmente visitamos el barrio de Velluters (también llamado barrio del Pilar), donde estaba la Fábrica de la Seda, definida por Blasco Ibáñez como «un antiguo caserón cerca del Mercado» y en la que trabajaba Roseta Borrull para ayudar en la economía familiar. En este barrio estaban las viviendas de los artesanos de la seda. Aquí nació el actor Ismael Merlo (en la calle del Torno del Hospital, 17) en cuya antigua casa podemos encontrar una placa conmemorativa.

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En la calle del Hospital podemos visitar el rehabilitado Museo y Colegio del Arte Mayor de la Seda, un edificio gótico del siglo XV donde podemos ver bellos frescos y murales. El trabajo de la seda tuvo gran importancia, por ello no podemos dejar de visitar la espectacular Lonja de la Seda, un edificio gótico del siglo XV, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1996.

En la calle del Hospital había un psiquiátrico para pobres, como la esposa del tío Barret. Seguimos por la avenida de María Cristina y la calle San Vicente hasta la plaza del Ayuntamiento. Después entramos en la calle de las Barcas, en lo que era el barrio de Pescadores. Aquí vivían de la pesca y se construían barcas. Después empezaron a aparecer tabernas y prostíbulos donde se sucedían altercados y crímenes como en la novela. En 1894 Blasco Ibáñez instaló su domicilio y la redacción del semanal que fundó (El Pueblo) en la calle Don Juan de Austria, 14.

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Fuente: la novela La barraca, de Vicente Blasco Ibáñez y la ruta de la casa-museo Blasco Ibáñez.

PLANO DE LA RUTA:

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